miércoles, 20 de julio de 2011

Violación




Florencia agita sus brazos, hasta encontrar el monstruo que la obliga a despertar; bosteza, se retuerce disfrutando la modorra del relajo matinal; debajo de las sábanas, un sonoro buenos días; camina hacia el baño, cabello enmarañado y brazos de trapo; mientras experimenta con placer la vacuidad, se entretiene fabricando bolitas pegajosas, que observa y dispara a su antojo, al amparo de esta secreta intimidad.
¿qué sentiría Florencia si supiera? Un cristal la observa y expone su imagen. Cierren las ventanas, apaguen las luces; ¡¡¡Florencia...!!!  ¡¡¡estás siendo violada!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario